El subsuelo del Patio de Banderas escondía otra huella romana relacionada con el puerto de la antigua Hispalis.

La cripta del Patio de Banderas conserva restos arqueológicos que abarcan desde el siglo IX a.C. al XII d.C., con hallazgos de enorme valor que incluyen hornos tartésicos, restos visigodos de carácter posiblemente monacal y estructuras correspondientes al arrabal islámico y a la primera muralla del Alcázar.
Sin embargo, la mayor parte de las estructuras que se pueden ver en la cripta arqueológica se corresponden con el edificio romano construido en el siglo I a. C, en tiempos de Julio César.
«Se trata de un área portuaria. Un almacén que muestra la pujanza económica de la Sevilla romana», señalaba el arqueólogo Miguel Ángel Tabales.
Una galería de columnas romanas, vestigios de un posible templo dedicado a la diosa Isis, así como evidencias del gran maremoto del siglo III que arrasó la Sevilla romana, también son visibles en la cripta.

Antecedentes

El Patio de Banderas ha sido objeto de diversas campañas de investigación realizadas por Bendala y Negueruela (1976) y Tabales (2009-2014) que han afectado a dos ámbitos concretos de la plaza: un espacio de reducidas dimensiones ubicado bajo la vía pública en el ángulo noroeste (actualmente en el interior de una cripta arqueológica de aproximadamente 70 m2) y un ámbito de una superficie aproximada de 700 m2 coincidente con la zona central del espacio público.


La última intervención arqueológica finalizada en 2015 permitió obtener datos de ocupación con una amplia cronología que abarca un periodo de dos mil años, desde el siglo IX a. de C. al XII d. de C. Además de la propia secuencia estratigráfica –-contenida en una profundidad que oscila a lo largo de seis metros–,

LA CRIPTA

El estudio Reina & Asociados, dirigido por Francisco Reina Fernández-Trujillo realizó la Cripta que se encuentra bajo el Patio de Banderas en Sevilla. Tras una intervención arqueológica el Patronato del Real Alcázar de Sevilla decidió protegerlo, cubrir la cripta y devolver el patio a su estado actual.
La intervención permite al usuario tanto observar, como facilitar tareas de investigación y realizar tareas de mantenimiento, con una serie de pasarelas que permiten observar las diferentes épocas y las transformaciones urbanísticas que ha sufrido esta zona de la ciudad de Sevilla a lo largo de su historia.
La Cripta del Patio de Banderas proyectada por el estudio Reina & Asociados permite conocer parte del pasado de la ciudad de Sevilla: desde sus inicios, en épocas romanas republicana e imperial, asi como durante el dominio islámico en Al-Ándalus. A su vez, se utiliza un sistema constructivo de contención sencillo para contener el empuje de tierras utilizando bloques huecos de hormigón.
Se encuentran a una profundidad de 5 metros del nivel del suelo, la gama cromática usada oscura en todo el revestimiento permitiendo que la intervención del estudio no destaque sobre el yacimiento si no que respete y permita al usuario poder centrar la mirada en las ruinas.
Una vez protegidos los restos arqueológicos, se ejecuta un singular sistema de relleno compuesto por distintos estratos de poliestireno expandido a base de piezas prismáticas alternados con soleras de regularización de espesor mínimo. Los bloques de poliestireno – material inerte, aislante, ligero, de sencilla manipulación- se tallan y ajustan a las formas irregulares de las estructuras arqueológicas, obteniendo un volumen moldeado por el perfil del yacimiento.
Esta solución permite habilitar una pequeña cripta
De aproximadamente 130m2 situada en la banda meridional de la plaza que dispone de acceso restringido para su mantenimiento, conservación e investigación.
El espacio aparece desvestido de revestimiento o acabado, y se dota únicamente de sistemas de ventilación e iluminación básicos. Una discreta escalera desplegada entre las hileras de árboles de la plaza nos desciende a la cripta, que se gira levemente respecto al espacio público para acomodarse a la geometría de los restos arqueológicos.
Los restos arqueológicos visibles en la cripta
La visita al subterráneo arqueológico provisional habilitado en el extremo sur del Patio de Banderas permite observar aproximadamente una sexta parte de lo excavado hasta el momento, una octava parte si nos atenemos a lo previsto en el proyecto general aprobado (TABALES RODRÍGUEZ, 2015).
La visita en las condiciones actuales permite contemplar las siguientes evidencias:
1. Galería subterránea columnada perteneciente a un pórtico adyacente a una plaza o espacio abierto, aún no excavada, situada al sur de la cripta. La estructura está fechada en el siglo I a. de C., si bien las columnas fueron reparándose hasta fines del siglo II d. de C.
2. Muros romanos del siglo I a. de C., labrados en opus africanum y opus quadratum, que forman parte de la fachada meridional de un gran hórreo o almacén. Destacan varias habitaciones con sus puertas, una de ellas, la central, está geminada mediante un pilar. Igualmente destaca un pasaje estrecho que comunicaba el citado pórtico con el patio principal del edificio.
3. Pavimentos aislantes de opus signinum bien conservados en todas las habitaciones. En la estancia central, posible tabularium (archivo), se aprecian huellas de postes para un armario perimetral.
4. Estructura de tégulas acoplada a una hornacina en la galería. Posible tumba, o contenedor, expoliada, fechada en el siglo III d. de C.
5. Perfil estratigráfico junto a la escalera de bajada a la cripta donde se aprecian:
> Pavimento y muro del hórreo romano en la base y extremo sur.
> Relleno grisáceo-arenoso perteneciente a la inundación causante de la destrucción del edificio romano a fines del siglo II-inicios del III d. de C.
> Relleno rojizo sobre el anterior, de origen fluvial.
> Cimentaciones de una de las estancias del edificio tardoantiguo, levantado a fines del siglo V.
> En la parte superior muros del arrabal islámico de fines del X-inicios del XI, junto a una calle en la que se abría un pozo ciego (en el centro del perfil) que horada los rellenos citados hasta el pavimento romano.
En síntesis, mil años de la historia de Sevilla entre los siglos I a. de C. y XI d. de C.
La visita
En 2025 se abre al público, por primera vez, la Cripta del Patio de Banderas del Real Alcázar. En la primavera de 2026 se cierra temporalmente la cripta d por trabajos de conservación urgentes. La medida responde a los desprendimientos provocados por filtraciones de agua, derivadas de las intensas precipitaciones de los últimos meses, que han comprometido la estabilidad de parte del espacio arqueológico.
Fuente : Metalocus, JULIO RODRÍGUEZ









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