Las calzadas romanas son una de las obras de ingeniería más impresionantes de la antigüedad. Estas vías de comunicación conectaban las diversas provincias del Imperio Romano y permitían el transporte de mercancías, el desplazamiento de tropas y la difusión de la cultura romana.

Se construían con una técnica de ingeniería muy avanzada para la época. La base de la calzada estaba formada por capas de piedra, grava y arena compactadas para formar una superficie sólida y estable. Sobre esta base se colocaba una capa de piedras más pequeñas y regulares, formando un pavimento de adoquines. La anchura de las calzadas variaba según su función, desde las más estrechas para el tráfico peatonal, hasta las más amplias para el tráfico de mercancías y tropas.

En Sevilla

El diseño urbano actual de la ciudad aún conserva la huella de las principales calzadas romanas de la antigua Hispalis, que conectaban la ciudad con el resto del Imperio. La red viaria se articulaba principalmente a través de dos grandes ejes que hoy coinciden con calles emblemáticas:

El cardo (norte-sur) y el decumano (este-oeste) formaban la estructura central de la Sevilla romana (Hispalis), cruzándose probablemente en la actual Plaza de la Alfalfa. El decumano máximo se situaba en torno a la calle Águilas, mientras que el cardo se extendía desde Santa Catalina hasta la calle Abades. 

  • Decumano Máximo (Este-Oeste): Se localiza en la zona de las calles Luchana, Rojas Marcos, Estrella, Don Remondo y Águilas.
  • Cardo Máximo (Norte-Sur): Situado en el eje de las calles Abades y quizás Santa Catalina, conectando el centro con las afueras de la ciudad.

Respecto a las calzadas que conectaban Híspalis con el resto del Imperio, fueron tres principalmente.

  • Vía Heraclea (posteriormente Via Augusta) del siglo I antes de Cristo. La calzada por la que Julio César entró a Híspalis y que comunicaba el levante con el sur de Hispania, y posteriormente remodelada por el emperador Octavio Augusto entre los años 8 y 2 a. C. para dar paso a la célebre Vía Augusta. Ya como Vía Augusta, contectaba Roma con Cádiz. Es la calzada más larga de Hispania (1.500 km) y terminó conectando Gades (Cádiz) con los Pirineos. En Sevilla, su salida hacia el este se conserva en la actual calle Luis Montoto, tradicionalmente conocida como «La Calzá» debido a su origen romano.
  • Vía de la Plata (Dirección Itálica/Mérida):  Conectaba Hispalis con ItálicaAugusta Emerita (Mérida) y llegaba hasta el norte de la península. Su trazado dentro de la ciudad seguía el eje de las calles Busto TaveraSan Luis y Don Fadrique.
  • Vía al este hasta Corduba (Córdoba).

Los restos en la avenida de Roma

Pertenecen a la Vía Augusta, en el tramo que conectaba Sevlla y Cádiz.

Fueron encontradas durante la construcción del aparcamiento subterráneo de la Avenida de Roma. Entonces, fue desmontada y almacenada. Años más tarde, se decidió instalarlos en una ubicación cercana al lugar original del hallazgo, por lo que los restos están un tanto desvirtuados y se puede considerar más como un elemento puramente decorativo que un resto arqueológico.

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