Fue durante más de seis siglos el único paso sobre el Río Guadalquivir en la ciudad de Sevilla. Servía de comunicación con el arrabal de Triana.

Se comenzó a construir el 4 de septiembre de 1170 y se abrió 10 de octubre de 1171. Lo mandó construir el califa Abu Yacub Yusuf (año 567 del calendario árabe. Época almohade).

Su estructura estaba formada por unas barcazas (entre diez y diecisiete según fuentes), ancladas al fondo del río Guadalquivir y amarradas entre sí por gruesas cadenas, sobre las que se apoyaba unapasarela de madera que permitía el tránsito de personas y carros. Dos pilares servían de base en ambas orillas donde se sujetaba con cadenas. Su sistema era análogo al de un pantalán, formando un paso de 149 metros de longitud y unos 7 metros de ancho.

Por su ubicación y material debía ser constantemente reparado ya que su componente principal, la madera, tendía a pudrirse con el tiempo y la humedad, y, en ocasiones, la violencia de las inundaciones y riadas era tal que se llegaba a soltar el Puente de bBarcas, aislando a Sevilla de Triana y de su entorno, hasta que era factible volver a colocar de nuevo el puente en su lugar.

Ambrosio Brambilla – Bibl. Nacional de España
El 30 de julio de 1184 los soldados de Abu Yacub cruzaron el puente con el cuerpo de su jefe, herido gravemente en la batalla de Santarem y muerto en el camino de vuelta.

El Almirante de Castilla, Ramón de Bonifaz, consiguió soltarlo parcialmente de su emplazamiento durante la Conquista de Sevilla por parte de Fernando III de Castilla el 3 de mayo de 1248, al embestirlo con dos de sus naves, probablemente dos carracas de carga, con sus proas reforzadas. Tras la caída de la ciudad, el puente fue reparado y siguió prestando sus servicios a la ciudad.
Entre 1481 y 1781 el anejo Castillo de San Jorge fue usado como prisión del Santo Oficio, por lo que por el puente también cruzaban los condenados por la Inquisición desde la fortaleza con destino al quemadero de San Diego.

A partir del siglo xv el puente tuvo varios «conservadores». Esto se establecía por una licencia de 10 años y el adjudicatario lo mantenía en buen estado a cambio de derechos de explotación económica.


En 1570, en la venida de Felipe II a Sevilla descrita minuciosamente por Juan de Mal Lara, nos detalla que el puente se mandó romper para que pasase la comitiva real.
En 1601 el ingeniero militar Juan de Oviedo fue Maestro Mayor de Obras de la ciudad a Juan de Oviedo. Mejoró el puente reforzando las amarras y las maromas de hierro y esparto que sujetaban las anclas. No obstante, en diciembre de 1603 la mayor riada de los últimos cien años provocó la rotura del puente. A raíz de esto los barqueros hicieron un puente provisional con 43 barcas para que la gente pudisese pasar. El puente ya había sido reconstruido en marzo y se suprimió el puente provisional. En el 1608 una gran tormenta de viento le dio la vuelta al puente y arrancó cinco almenas del castillo, que cayeron sobre él. En 1626 se produjo una gran riada que no destruyó el puente, pero sí provocó que se restringiese el paso.



A partir de la gran riada de 1784, el ayuntamiento de Sevilla publicó unas nuevas ordenanzas por las que el puente pasó a estar bajo el control del ayuntamiento, que sustituía así al antiguo arrendador.
En agosto de 1812 tuvo lugar una batalla con un contingente español e inglés contra las tropas francesas para recapturar Sevilla, que había sido tomada los franceses. Esta batalla de la Guerra de la Independencia es conocida como la batalla de Sevilla o como batalla del Puente de Triana.
La Hermandad de la O fue, en 1830, la primera hermandad de la Semana Santa de Triana que cruzó a Sevilla para acudir en estación de penitencia a la Catedral por puente de barcas.

Para construir el puente de Isabel II se desplazó el de barcas desde su lugar inicial hacia aguas abajo, situándolo casi frente a la plaza de toros de la Real Maestranza, el 30 de junio de 1845 con un coste 70 000 reales.
Fue derribado después de 1852, una vez construido el actual Puente de Isabel II (Triana), por lo que estuvo en servicio seiscientos ochenta y un años.



Replica a EL PUERTO DE SEVILLA: EL MUELLE DE LA ADUANA Y EL COMPÁS DE LAS NAOS – Erase una vez Sevilla Cancelar la respuesta