Muralla exterior: >> Puerta de la MacarenaPuerta de Córdoba<<

Los liezos de la muralla de la Macarena son los comprendidos entre la Puerta de la Macarena y la Puerta de Córdoba, dos de las tres puertas que permanecen en pie, junto al Postigo del Aceite.

Este tramo de la Muralla exterior está flanqueado por ocho torres entre las dos Puertas comentadas, donde destaca por su dimensiones la Torre Blanca.

Anecdóticamente, durante muchos siglos se creyó erróneamente que las murallas aún en pie en Sevilla eran de origen romano. No fue hasta 1926 cuando, por primera vez, los historiadores de arte franceses Georges Marçais y Henri Terrasse afirman que el recinto amurallado de Sevilla era obra almohade.

En España no se reconocería la autoria almohade hasta 1932. Fue Manuel Gómez-Moreno, en «El arte islámico en España y el Magreb». Por ese motivo tantas postales antiguas rezan con la leyenda de muralla romana, atribución histórica desde el s. XVI.

Los últimos análisis

De las intervenciones arqueológicas en las murallas y Puerta de la Macarena (2020-2024), evidencian a modo de resumen 3 grandes fases la construcción del recinto amurallado «almohade»:

Fase 1:

Periodo prealmohade: muralla construida en periodo almorávide (1091 – 1147), sin descartar la posibilidad de haber reutilizado materiales construidos en época anterior taifa (1023 – 1091).

  • Muralla con parapeto almenado, sin saeteras ni piramidones y con desagües en la base.
  • Torres de flanqueo algo más altas que la muralla, sólo con parapeto almenado y sin saeteras.
  • Una primitiva Puerta de la Macarena con un antemuro.
  • Un primer foso.

Fase 2:

Periodo almohade (1147 – 1248), concretamente en los años 1221-1222, inmediatamente después de la construcción de la Torre del Oro.

  • Recrecido de la muralla de la Fase 1 que supuso el igualamiento de cotas entre el nuevo paseo de ronda de la muralla y el suelo del interior de las torres.
  • Barbacana ajustada al foso con parapeto y paños también con saeteras, además de lanceras y desagües.
  • Recrecido de la Puerta de la Macarena sin respetar almenado previo y su ampliación intramuros.

Fase 3

Periodo Castellano, después de 1248:

  • Construcción de algunas cámaras para las torres de flanqueo.

Durante el derribo de finales del XIX esta zona quedó intacta ya que los planes de expansión de la ciudad apuntaban hacia el sur y el este, dejando la zona norte, donde estaba el Hospital de las Cinco Llagas sin urbanizar.

En 1911 se abrieron dos huecos para favorecer el tránsito entre la zona norte del casco histórico y el exterior de la ciudad. Esto provocó la queja de la Real Academia de la Historia de Sevilla que intentó evitar, sin éxito, la destrucción de parte del lienzo de la muralla. La protesta fue en vano y se hicieron los agujeros facilitando el tráfico, pero dañando para siempre el único tramo que se había conservado intacto desde el siglo XII.

Además de la muralla, la barbacana y el foso intermedio, se han conservado un buen número de torres en eestos lienzos de la muralla, destacando por encima de todas la conocida como Torre Blanca por su robustez y mayor tamaño.

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