Muralla Exterior: >> Puerta de Jerez – Postigo del Alcázar <<
Las obras del Metro en la calle San Fernando sacararon a la luz restos de la muralla islámica de la ciudad en los siglos XII y XIII.
Antecedentes de la calle San Fernando
La actual calle San Fernando tiene un trazado fruto de la planificación urbanística iniciada en el siglo XVIII, la cual modificó parte del arroyo Tagarete y el tramo de muralla situada entre la Puerta de Jerez y el Postigo del Alcázar.
Originalmente, la calle era una vía estrecha de unos 10 metros de ancho que corría paralela a la muralla por su lado interior. Servía como eje de comunicación entre la antigua Puerta de Jerez y la Puerta Nueva (también llamada de San Fernando).
La Muralla
La zona formaba parte del Alcázar en su mitad Norte. Al Sur -donde se construiría la Fábrica de Tabacos– se desarrollaba la línea de muralla.
La muralla original, según los planos históricos -confirmados con las últimas excavaciones-, estaba situada en el eje central de la actual calle San Fernando. Flanqueada por 6 torres y separada del cauce del arroyo Tagarete por una barbacana, que se iba adaptando a la disposición del lienzo de muralla y a las torres.

El origen de estas construcciones defensivas se remonta a la primera mitad del siglo XII y principios del XIII, enmarcándose en la ampliación del recinto amurallado de Sevilla.
El arroyo Tagarete corría en paralelo a la barbacana, hasta su desembocadura en el Guadalquivir, próxima a la Torre del Oro.
La transformación: la Puerta Nueva, el abovedamiento del Tagarete y el derribo de la Muralla
1758. Real Fábrica de Tabacos
La fachada principal de la fábrica se situaba al Norte, donde se encontraba la muralla, y durante un siglo fue el límite septentrional de la Fábrica.
1760. Se construye la Puerta Nueva o de San Fernando
De esta forma, la calle San Fernando, se configura como una vía intramuros asociada a la Fábrica de Tabacos y como eje de comunicación entre la Puerta Nueva y la Puerta de Jerez.

1858. El encauzamiento y abovedamiento del Tagarete
Discurría entre el edificio y la muralla, posibilitó la creación de una gran explanada, llamada de la Fama, delimitada al Este por la capilla de la Fábrica y al Oeste por el edificio de la Cárcel.

Último cuarto del siglo XVIII. El murallón
El murallón, construido en el último cuarto del siglo XVIII para sustituir el paño de la muralla primitivo cerraba la ciudad por esta parte (se eleva un nuevo muro de limitación con el Alcázar más retrasado).

Los laterales de la calle, entre puerta y puerta, eran agobiantes. A mano derecha, entrando por la Puerta Nueva, se encontraban las casas de los empleados de la fábrica y por el otro lado el denominado murallón de la Fábrica de Tabacos, una alta tapia ciega completamente, con la salvedad de su puerta central enfrentada al eje norte-sur del edificio.
La tapia que separa el Alcázar de las viviendas de la calle San Fernando comenzó a construirse a finales del siglo XVIII. Esta estructura de cerramiento se levantó específicamente para independizar los jardines y huertas del Real Alcázar de Sevilla de una serie de casas adosadas construidas para los trabajadores fijos de la Real Fábrica de Tabacos.
Al construirse las viviendas de los operarios tabaqueros, la Corona prohibió estrictamente que estas casas abrieran ventanas, balcones o huecos hacia la Huerta de la Alcoba (perteneciente al palacio reales), por lo que se levantó esta tapia para cegar las vistas y delimitar la propiedad.
Las almenas decorativas que se observan hoy en día en la parte superior se añadieron de forma mucho más moderna para dotar al entorno de una estética historicista de cara a las visitas turísticas.
La verja de hierro. Segunda mitad del siglo XIX
La necesidad de ensanchar la calle lleva a que el murallón sea sustituido por una verja de hierro fundido. Esta verja es una pieza singular. Las obras debieron ejecutarse entre 1861 y 1862.



Derribo de la Muralla (1864-1868)
La necesidad de expandir la ciudad llevó a la demolición de las defensas. La Puerta de Jerez fue derribada en 1864, y el lienzo de muralla junto con la Puerta Nueva en 1868.
Ensanche Definitivo (1919-1923)
Aunque la muralla desapareció, la calle no se ensanchó de inmediato. Fue entre 1919 y 1923 cuando la verja que separaba la calle de la Real Fábrica de Tabacos, se desplazó varios metros hacia el sur, fijando el trazado y la anchura que conocemos hoy.
La intervención arqueológica
Se inició en el año 2004, motivada por la construcción de una de las futuras estaciones del metro. La obras sacaron a la luz los restos de la barbacana, muralla y una de las torres.

Según Mark Hunt, arqueólogo que dirigió los trabajos:
La barbacana, tenía 1,35 metros de ancho y una altura de hasta 2,5 metros. Se encontraba perfectamente conservada en su parte interior pero en la exterior está muy deteriorada por las crecidas del arroyo Tagarete, que recorría toda la actual calle San Fernando hasta desembocar en el Guadalquivir.
La muralla tiene una altura conservada de 2,20 metros, mientras que su anchura es de unos 2,4 metros. En su cara exterior se observa la erosión natural del tapial de grava y cal originales, lo cual lleva a que en el siglo XVIII se realice una reparación general consistente en su reforzamiento y recimentación con ladrillo, coincidiendo con todo el proceso de obras que se realizó en la construcción de la Fábrica de Tabacos.
Las torres están construidas y reformadas de forma similar a la muralla. Están separadas una de otra 53 metros, siendo de dimensiones parecidas (4,5 x 5,5 metros de planta). Una de estas torres tiene la particularidad de haber sido tratada a mediados del siglo XVIII para quedar integrada en la cimentación de las dependencias de la cárcel de la Fábrica de Tabacos. Rodeando esta primitiva torre de la muralla islámica, se localizan establos y estancias relacionadas con la primitiva cárcel de la Fábrica.






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