La Puerta del Mar, así se bautizó en su día a la nueva esclusa del Puerto de Sevilla, inaugurada en 2010, tras cinco años de obras y una inversión pública de más de 160 millones de euros.

Las mareas penetran por ella 80 kilómetros desde el Atlántico hasta llegar al río, en el corazón de la capital, la distancia que separa a Sevilla de Sanlúcar de Barrameda. Tiene 423 metros de eslora (cuatro veces un campo de fútbol), 35 metros de manga (2,5 veces el ancho de una pista de baloncesto) y una profundidad de 20 metros, podrán pasar barcos de 40 metros de manga y 300 de eslora.

Además de permitir el paso de buques de mayor calado, es uno de los mecanismos del puerto para evitar que el Guadalquivir se desborde e inunde Sevilla. Ocho años después de su estreno, el Puerto acometió la primera intervención en la citada infraestructura, que fue remozada en una compleja operación.


La Antigua Esclusa

La construcción de la primera esclusa hay que incluirla dentro de un ambicioso proyecto de modernización que perseguía por una parte, facilitar la navegación e incrementar el tráfico portuario y, por otra, salvaguardar a la ciudad de inundaciones. Eso supuso la puesta en marcha de los que han pasado a la historia con el nombre de los ingenieros que los desarrollaron, el «Plan Moliní», ejecutado entre 1903 y 1926, y el «Plan Brackembury».

El primero incluyó la excavación del canal de Alfonso XIII con máquinas de vapor, grúas manuales y animales de carga, y la ejecución de los muelles de Tablada y Delicias.

El segundo supuso la apertura del nuevo cauce entre la Cartuja y San Juan de Aznalfarache y el cerramiento del canal de Alfonso XIII mediante la esclusa, con la que el río se convierte en dársena.

El proyecto se aprobó en el año 1927 . Se convocó un concurso para la realización del plan. El Puerto había realizado estudios y proyectos para determinar tanto la ubicación de la esclusa—se determinó en base a la capa de arcilla del terreno—como sus dimensiones. Así se tuvo en cuenta por una parte el calado que tenían los buques de vapor de entonces y la profundidad del canal de navegación del río, que llegaba hasta los 22 pies, 6,70 metros, con lo que se fijó que la esclusa tendría una profundidad mínima de 8 metros de forma que pudieran navegar por ella, en cualquier estado de la marea, buques de hasta 7,7 metros de calado, y que los que superaran esa medida tuvieran que esperar a que la marea facilitara su acceso. Se estableció asimismo que la anchura sería de 24,38 metros y su longitud 200, ocho veces la anchura, la proporción que guardaban la esclusa King George V del muelle de Londres o la del canal de Kiel (Alemania).

En esos 61 años pasaron por ella miles de barcos. En 1960 lo hizo uno de los más grandes, de 22,96 metros de manga y 166 de eslora, aunque fue el «federal Agno» el buque de mayor eslora que entró en el puerto, en 2009, con 182,80 metros. Su utilidad ha quedó demostrada, pero los barcos empezaron a supera en mucho a aquellos buques de vapor y sus medidas limitan la entrada.

En 1974 hubo que desmontar las defensas de madera de la esclusa para que pasara el «Marcoazul», construido en Astilleros;

La nueva esclusa «Puerta del Mar» salvó ese problema.


La Esclusa y la Dársena del Guadalquivir

La esclusa, tanto la antigua contruida como parte del proyecto de la Corta de la Vega de Triana, como la actual fueron un punto clave en la configuración de la Dársena del Guadalquivir Canal de Alfonso XIII, antiguo cauce del río Guadalquivir que una vez canalizado discurre al oeste del antiguo meandro de Tablada.

Actualmente, la Dársena o Canal de Alfonso XIII, se encuentra cegada al norte por el Tapón de San Jerónimo, (antes por el Tapón de Chapina), conectándose el puerto de Sevilla, que quedó en el interior del canal, con la vía fluvial, por una esclusa situada al sur que permite el tráfico marítimo.


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Una respuesta a «PUERTA DEL MAR: la esclusa del Puerto de Sevilla»

  1. Avatar de LAS CORTAS DEL GUADALQUIVIR Y LA DÁRSENA – Erase una vez Sevilla

    […] de la Corta de la Vega de Triana, finalizada en 1948, el Tapón de Chapina en 1950, y la Esclusa en […]

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