Para comprender la dimensión real y significado del entorno de La Torre de la Plata, les invito a hacer un recorrido a través de los siglos para que puedan comprobar así los cambios que se han producido, lo poco que nos queda y el estado y accesibilidad con el que nos ha llegado.

Atarazanas Almohades – Atarazanas de los Caballeros – Corral de Segovia – Corral de Las Herrerías – Garaje -Aparcamiento

Situados en la confluencia del Tagarete con el Guadalquivir, estos suelos fueron terrenos pantanosos hasta que los musulmanes ampliaron la primitiva cerca y reforzaron este bastión suroccidental de la ciudad. «Abu Haffs, hermano del emir Abud Yacub Yusuf, escogió, en 1172, este cuerpo avanzado, paredaño con el Alcázar, para levantar su residencia. Se trataba de un recinto trapezoidal, totalmente amurallado y unido por una coracha con la Torre del Oro«.

Desde la conquista castellana, se mantuvieron intactos estos recintos murados, aunque destinándolos a nuevos usos. El conjunto palaciego se adaptó para cárcel de nobles e hidalgos, razón por la que a la zona se la conocería como Atarazana de los Caballeros.

Las zonas edificadas para los usos carcelarios se ubicaban en torno al espacio de la actual calle Habana, mientras que la zona que ocupa el actual aparcamiento eran huertas y jardines.

Por Cédula Real de 26 de enero de 1585 se ratifica la construcción de la Casa de la Moneda en las Atarazanas de los Caballeros, según las trazas enviadas al Rey Felipe II por Juan de Minjares, y en abril comienzan las obras que duraron hasta noviembre de 1587.

El conjunto fabril de la Casa de la Moneda se implantó en la zona entonces edificada, mientras que el espacio que hoy ocupa el aparcamiento se mantenía como zona de huertas y jardines quedando fuera de su primera delimitación, aunque posteriormente se incorporaría.

En 1595 se permitió levantar en la zona de huertas y jardines un corral con 58 viviendas, llamado «Corral de Segovia» por el nombre de su arrendatario Rodrigo de Segovia. Tras su fallecimiento en 1599, el Alcázar arrienda las Herrerías a Roberto Marcelles en 1609, una especie de promotor de la época que a cambio de la propiedad vitalicia del local, se compromete a construir una edificación destinada a corral de vecinos. El diseño se encarga al Maestro Mayor del Alcázar Vermondo Resta. Pasando el edificio a ser conocido por «Corral de las Herrerías«, ya que fue ocupado mayoritariamente por herreros de la Real Fábrica de la Moneda.

Vermondo Resta 1608. situación real desde la línea que va desde la Torre del Oro a la de la Plata, con la leyenda Planta de los sitios, almacenes, corrales, chozas y palenques que hay desde el Postigo del Carbón y Torre de la Plata hasta la Torre del Oro.

1628 Vermondo Resta. Plano detallado del Corral, Edificio de dos plantas de viviendas organizadas en torno a dos patios. Se ubicaba entre «los dos Postigos del Carbón«.


Entre los años 1609 y 1611, Vermondo Resta, levanta también un edificio de casa y almacenes que aún hoy permanecen en pie, rodeando parcialmente la Torre de la Plata.

La edificación consistía básicamente en una construcción adosada a la torre y murallas perimetrales, organizada en torno a un patio interior y que, con algunas modificaciones, se integraría dentro de la propia Casa de la Moneda a lo largo del s.XVIII.


En 1825 el Asistente de la Ciudad, José Manuel Arjona, planteó con el arquitecto Municipal Melchor Cano, una alameda que habría de extender el paseo del río más allá de la Torre del Oro, de modo que planteó la demolición de la coracha y los edificios que tenía adosado. El derribo se llevó a cabo en 1833.

En el frente Norte, la demolición afectó a los postigos que históricamente habían conformado la calle del Carbón, con la intención de obtener de esta un ensanche de comunicación entre ciudad y río.

El derribo de los arcos se produjo a partir de 1830, si bien la puerta más inmediata a la ciudad subsistió en uso hasta 1836, desapareciendo totalmente cuando se remozaron las tiendas de la Calle del Carbón y se labraron de nuevo el exterior de las casas, dándoles un aspecto sencillo. Estas obras permitieron la reapertura del postigo más próximo al río, que subsistió hasta 1860.

Tras el traslado a Madrid de la Fábrica, el cierre definitivo de la actividad se produce en 1868 y los terrenos salen a pública subasta entre particulares, obteniendo Manuel Marañón la propiedad de la práctica totalidad de la gran manzana en 1879 que la dedica principalmente a viviendas en régimen de alquiler. El plan constructivo fue diseñado por los arquitectos José Gómez Otero y José Espiau Muñoz. Básicamente se aprovechó la estructura heredada, adosando edificios a la muralla, eliminándola puntualmente, y reorganizando las naves de la antigua fábrica.

El espacio del Corral de las Herrerías continúa su uso como corral de vecinos hasta que, en 1931, el arquitecto José Espiau proyecta su reconversión en un garaje de 20 plazas en la planta baja y habitaciones en la alta. Con este uso y con la denominación de Garaje Torre del Oro se encuentra cuando, en 1985, el equipo de técnicos municipales compuesto por José María Cabeza, José María Morales y el arquitecto José García-Tapial y León inician la rehabilitación de la Torre de la Plata y su entorno inmediato.

Imagen principios de los 80
Imagen principios de los 80
Imagen principios de los 80

Las construcciones ocultaban por completo la muralla y la torre, salvo la coronación de ésta, mientras multitud de vehículos se apiñaban a su alrededor. Seis años de trabajos y una importante inversión económica fueron precisos para liberar, restaurar y poner en valor tan importante fragmento de nuestro recinto amurallado almohade; espacio que, por cierto, está declarado Bien de Interés Cultural al igual que el resto de la Casa de la Moneda.


La investigación arqueológica, llevada a cabo en toda la extensión de este solar, en 2001, puso de manifiesto la imposibilidad de superar la profundidad, de -2,80 metros, por la presencia de agua del freático, así como la necesidad de respetar y conservar en su emplazamiento una pileta decorada del siglo XVII, «muy singular». Con estas limitaciones se hace imposible ejecutar la propuesta del Plan Especial de Protección consistente en un edificio de cuatro plantas bajo rasante hasta alcanzar los -15 metros. de profundidad. Procede, por tanto, modificar el Plan Especial y decidir un nuevo uso para este espacio. Resulta cuanto menos paradójico que, tras rescatar mediante un costoso proceso expropiatorio, unos suelos utilizados entonces como estacionamiento y reparación de vehículos, para poder destinarlos a espacios libres y equipamientos, al cabo de los años se los vuelva a destinar a unos usos similares a aquéllos, incluso con una mayor densidad de ocupación.

El antiguo Corral de las Herrerías se ocupa por un aparcamiento en superficie, función provisional que se perpetúa desde 2004 . El estacionamiento de vehículos convive con algunos elementos determinantes de la fábrica, como la muralla, uno de sus accesos y la Torre de la Plata.


20 años después:

Diario de Sevilla. 15 de Diciembre 2023:

La junta de gobierno del Ayuntamiento de Sevilla aprueba conceder una nueva prórroga al polémico aparcamiento situado en el solar contiguo a la Torre de la Plata. Es aparcamiento para residentes se sitúa en el antiguo corral de las Herrerías Reales, un espacio patrimonial de primer orden que entre otros vestigios oculta los restos de las atarazanas islámicas, por lo que la Academia de Bellas Artes, el propio Icomos y las asociaciones conservacionistas, con Adepa a la cabeza, han pedido en reiteradas ocasiones su desmantelamiento.

Se trata de la segunda prórroga que otorga la actual corporación municipal. El equipo Sanz ya autorizó nada más llegar al Consistorio una ampliación hasta el 31 de diciembre, mientras que la actual se extenderá hasta el 30 de junio de 2024. El gobierno local entiende que mientras no exista un proyecto concreto con un plan de inicio de obras y un plazo de ejecución no hay motivo para eliminar este equipamiento del que se benefician los residentes del Arenal y fundamentalmente, de Santa Cruz, como habían que lo habían demandado durante mucho tiempo.

El Ayuntamiento, a través de la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente, está elaborando el correspondiente pliego para la licitación de la asistencia técnica al objeto de la rehabilitación y puesta en valor de la Torre de la Plata, así como para la Reordenación de su entorno.

Hace unos meses, José García-Tapial, arquitecto municipal jubilado que recuperó el entorno de la Casa de la Moneda en los años 80, publicó una interesante propuesta de rehabilitación para dar uso a los edificios y crear un gran patio de naranjos en la zona libre.


254 visitas

Suscríbete a Erase una vez Sevilla

Recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

2 respuestas a “El entorno de La Torre de la Plata. Parte I: de las Atarazanas de los Caballeros al Corral de las Herrerías y al aparcamiento.”

  1. Avatar de TORRE DE LA PLATA – Erase una vez Sevilla

    […] Rodeada de edificaciones que no permitían su visión desde la calle, creció a su alrededor el Corral de las Herrerías, concebido como espacio ideal para construir una serie de viviendas que alojara a una población de […]

    Le gusta a 1 persona

  2. Avatar de POSTIGO DEL CARBÓN – Erase una vez Sevilla

    […] como así atestiguan múltiples grabados o el plano de arrendamiento de los solares de las Herrerías Reales de 1616. Y cuya calle conformada entre ambos postigos recibiría el nombre de los […]

    Le gusta a 1 persona

Replica a TORRE DE LA PLATA – Erase una vez Sevilla Cancelar la respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.