La Torre Blanca, es una de las 8 torres del lienzo de muralla que une la Puerta de Córdoba con la Puerta de la Macarena, y que conocemos como Muralla de la Macarena. Es sin duda, la más monumental y la única de planta octogonal, aunque irregular; el resto son del planta cuadrangular.

Construida en tapial verdugado en ladrillo, posee una tonalidad casi blanca debido a la abundante cal, por lo que es llamada así al menos desde 1451.
Concebida como un auténtico fortín, con dos cámaras de tiro amplias con saeteras, de las que sólo encontramos paralelismos en la Torre del Oro. Defendía el acceso a la ciudad desde el norte, ya que la puerta de la Macarena estaba desplazada hacia el oeste con respecto a la antigua vía romana.

Pertenece al periodo almohade de la ciudad, por lo que debió ser levantada durante la importante ampliación llevada a cabo durante el dominio del sultán Ali ibn Yusuf, y reforzada en las posteriores mejoras efectuadas en el siglo XIII, que dotaron a los muros de otros elementos defensivos como la barbacana, que también se conserva en este tramo. Fue derribada parcialmente durante la Revolución de 1868.

La Torre que da nombre a la calle que une la calle Macarena con la Plaza del Pumarejo, dispone de ochenta metros cuadrados de planta y su acceso era a través de una escalera situada en el lateral del flanco del muro y que puede verse desde la calle Macarena. La escalera da acceso al adarve dividido en cuatro tramos que están cubiertos por bóvedas. Un interior que hoy en día desgraciadamente no se puede visitar.

La Torre Blanca acumula historias y leyendas populares. Conocida también como Torre o Torreón de la Tía Tomasa, por una anciana del siglo XIX, que sin medios económicos de ningún tipo y sin hogar se instaló en la Torre convirtiéndola en su casa. Las leyendas sobre diablillos y duendes de tradición popular sobre el diablo «Rascarabia«, transformado en un mico que a las doce de la noche lanzaba aullidos lastimero con los que asustaba a las mujeres del barrio. Otras leyenda es la de «Narilargo«, que se apoderó de la Torre y todas las noches recorría el adarve y apedreaba a los que pasaban junto a la muralla o entraban por el Arco de la Macarena.





Descripción de Alfonso Jiménez, imágenes de A.Almagro, (ATARAL):
En origen era una torre almorávide normal que fue forrada hacia el exterior dándole planta ochavada irregular, con el giro necesario para enfrentar se al camino que llegaba desde el norte a la ciudad; es evidente que la extensión de esta torre se hizo en fecha posterior al foso y la antemuralla, pues invadió el primero y se yuxtapuso a la segunda.

Le incrementaron dos plantas muy complejas sobre el adarve ya recrecido, de lo que se deduce que fueron hechas a finales siglo XII.
La planta más baja tiene dos partes nítidamente diferenciadas, pues el adarve del muro no se interrumpe, ya que quedó incluido en un pasadizo que además dio acceso a la planta primera (con una puerta de dos hojas); se abre hacia el sur mediante dos amplios arcos, a modo de ventanas, organizando el muro y las bóvedas como la rampa de la Giralda. El cierre ochavado de la cámara de esta planta es una obra mixta, pues los muros exteriores son de tapial, mientras el interior y las bóvedas son de ladrillo, con una saetera en cada paño, para batir el pie de la torre y un poco mas, compensando la pérdida de tiros desde la barbacana.
Sobre el espacio donde se supone que está la torre almorávide, existe una escalera levógira (en sentido contrario a las agujas del reloj), como son las de todos los alminares, que sube a la planta mas alta; ésta es similar a la primera, aunque más extensa, ya que incorporó el espacio del adarve, pero usó los mismos recursos constructivos. También en el centro lleva una escalera que sube a la azotea, que es una terraza donde encontramos que la batería de merlones nace del propio pavimento, sin parapeto, con lo que la cubierta sólo debía servir como observatorio y para enviar señales.
Esta torre ofrece un cierto modelo decorativo, pues además de un encintado de lazo existente en el interior de la planta baja, por fuera muestra unos listeles verticales y horizontales, de ladrillo, muy característicos y visibles, que en la actualidad sólo vemos en otras dos torres, que por ciertos también tienen dos plantas altas, una de los jardines nuevos de los Reales Alcázares y la más cercana a la calle Nicolás Antonio, ambas en el tramo entre la Puerta del Agua y la Puerta de la Carne.








Imágenes del exterior:









Imágenes del interior:













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